Recomendaciones: ¿Por qué se aburren los niños?

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Para el presente artículo decidí tomar fragmentos del periódico ABC y citas de la autora, Catherine L’Ecuyer, con el fin de que los padres entendamos el equilibrio que se ha perdido en relación a las actividades de los niños y de ahí que venga las vacaciones con terror.
Parece un contrasentido, pero nada más lejos de la realidad: con el aburrimiento se pone en marcha la imaginación y surge la creatividad. Y ahora, durante las vacaciones de verano es un momento ideal para que los niños aprendan a aburrirse y a romper con toda la sobreestimulación que viven el resto del año, como advierte Catherine L’Ecuyer, autora de «Educar en el asombro» y «Educar en la realidad»).
Hay que acabar con el estigma de que el aburrimiento es malo. Por el contrario. «Es el preámbulo al juego y a la creatividad», sostiene L’Ecuyer. Algo de lo que la mayoría de los padres no son conscientes, pues gran parte de ellos se sienten culpables cuando sus hijos se quejan de que están aburridos. Los padres se angustian por no saber qué hacer con ese aburrimiento, creen que el niño lo pasa mal. Y se anteponen, como adultos, diciendo qué tiene que hacer para no aburrirse y a qué jugar.
Los niños de hoy no se aburren más que los de otras épocas, sino que tienen menos recursos para afrontar ese aburrimiento. No son capaces de usar la imaginación ni de aprovechar su tiempo libre. Tienen de todo para entretenerse, sin embargo, carecen del tiempo y de las estrategias necesarias para crear su propio juego
Cuando los niños se aburren es porque su vida cotidiana lleva un ritmo frenético.
Las nuevas tecnologías han contribuido a que ahora los niños pasen más tiempo ensimismados ante las pantallas y a veces no jueguen lo suficiente. Cuando los niños se aburren, normalmente es porque su vida cotidiana está condicionada por el consumismo o por niveles de estímulos demasiado altos y/o por la omnipresencia de las pantallas ante las que se vuelven pasivos.
Muchos niños antes que coger un lápiz saben mover el dedo para pasar la pantalla del iPad»

La sobrecarga de actividades extraescolares y una agenda diaria repleta de horarios sin apenas tiempo libre han hecho que los niños hayan perdido su capacidad innata para salir del aburrimiento. «Las nuevas tecnologías se usan como un recurso para todo. Se está haciendo un uso indebido de las pantallas para paliar el tiempo libre, esto no implica que los niños tenga un problema porque no saben jugar, sino que no han aprendido a utilizar otros recursos diferentes. Los niños que juegan habitualmente con consolas se van a sentir aburridos más a menudo que otros niños.

Incluso después de eliminar el hábito, puede ser que pasen meses antes de que encuentren otras actividades que les apasionen.

 Recursos cercanos

Aburrirse es muy común en todas las edades, existen recursos muy sencillos para mitigar el aburrimiento. Desde actividades deportivas, ir al cine o colaborar en las tareas domésticas como forma de la autonomía en los más mayores, a explorar el entorno más cercano para los más pequeños. «La naturaleza es la primera ventana al asombro y el asombro es el deseo de conocer. No hay nada mejor que un paseos por la naturaleza, y si es con una lupa después de un día de lluvia mejor, para desaburrirse o pasar del aburrimiento al juego», aconseja L’Ecuyer.

¿Cómo estimular la creatividad? La psicóloga Patricia Francisco ofrece estas pautas para que los niños fomenten su imaginación y puedan vencer el aburrimiento:
1. Proporcionarles un espacio de juego para dar rienda suelta a su imaginación.
2. Facilitarles el movimiento, para que puedan explorar su entorno como base para aprendizajes posteriores.
3. Confiar más en los niños. Dejarles actuar para que aprendan de sus errores.
4. Fomentar la lectura y la creación de sus propias historias.
5. No sobreprotegerles.
6. Tener en cuenta la opinión del niño, no burlarse de sus ideas. Escucharlo y orientarlo.
7. Enseñarle a defender sus ideas. Eso facilitará que se sientan más seguros de sí mismo y fomentará el esfuerzo personal.
8. Dejan que te hagan preguntas para satisfacer su curiosidad y aprender cosas nuevas.
9. Mostrar interés en las iniciativas que desarrollen.
10. Fomentar su motivación para alcanzar metas: los niños necesitan crear una buena autoestima para desarrollar sus capacidades.
Por: Pilar Salcedo