Tendencias: 12 lecciones que hay que aprender o te arrepentirás para siempre.

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Fuente: Inc.

A lo largo de nuestra vida y carrera, hay ciertos problemas que surgen a la superficie hasta que aprendemos la lección. A continuación te compartimos 12 lecciones que no querrás aprender de una manera difícil.

Estirar el cuello hacia fuera y hacerte cargo de tu carrera no es un asunto trivial. Ya sea cambiarse o elegir una nueva carrera profesional, regresar a la escuela, o renunciar al empleo para iniciar tu propio negocio, se necesita mucho valor.

Pero no sólo las tripas te tronarán. Una vez que se acumulan los nervios para dar el salto, que no es más que el 5 por ciento del camino. Todavía tienes el pendiente de lograr el éxito en tu nueva tarea, y al tratar de obtener el éxito, es cuando tus peores temores (los que te hicieron dudar y tener miedo) se harán realidad.

Pensemos que eres como yo y no tienes un mentor brillante que te aconseje, ó un tío rico, o alguna otra persona que te muestre y explique cada paso en el camino que debes tomar para hacerte cargo de tu carrera .

En mi caso, han pasado casi 20 años desde la última vez tuve un jefe. Fui de trabajar en una tienda de surf hasta hacerlo por mi cuenta, eventualmente inicié con TalentSmart (con un compañero) antes de que hubiéramos terminado el posgrado en la escuela.

Cuando empecé por mi cuenta, tuve todo el sentido común y el apetito de riesgo que eran necesarios para tomar las riendas de mi carrera. En ese momento, pensé que era todo lo que necesitaba para tener éxito.

No lo fue. También necesitaba orientación. Sin ella, he aprendido algunas lecciones difíciles (y muchas veces dolorosas) a lo largo del camino.

Me gustaría compartir con ustedes algunas de mis mayores lecciones aprendidas, para que puedan ayudarles a a hacerse cargo de su carrera (en cualquiera de sus formas que tome). Cuando miro en estas lecciones hacia atrás, me doy cuenta de que son realmente grandes recordatorios para todos nosotros.

  1. La confianza es lo primero

Las personas de éxito a menudo exudan confianza – es obvio que creen en sí mismas y en lo que están haciendo. Sin embargo, no es su éxito lo que les da la confianza. La confianza estuvo presente en primer lugar.

Piénsalo:

¿Por qué alguien más tendría que creer en ti, en tus ideas y habilidades si no crees en ti mismo primero?

Hay que tener confianza para llegar a nuevos desafíos. Las personas que tienen miedo o se sienten inseguras tienden a mantenerse dentro de su zona de confort. Sin embargo, rara vez amplían las zonas de confort por su cuenta. Es por eso que las personas que carecen de confianza quedan atascadas en trabajos sin futuro y dejan pasar las oportunidades valiosas.

Las personas que se sienten inseguras a menudo están a merced de las circunstancias externas. Las personas exitosas no están disuadidas por los obstáculos, es la forma en que se levantan en primer lugar.

La confianza es un componente clave para una carrera exitosa, y sentirla completamente te llevará a lugares que nunca creerás posible. Nadie te impide lograr lo que desees, más que tu mismo. Es hora de eliminar las barreras creadas por la duda.

  1. Estás viviendo la vida que has creado

No eres una víctima de las circunstancias. Nadie te puede obligar a tomar decisiones y realizar acciones que van en contra de tus valores y aspiraciones. Las circunstancias que estás viviendo en la actualidad son propias – tu las creaste. Del mismo modo, tu futuro depende totalmente de ti. Si te sientes atascado, probablemente es porque tienes miedo de tomar los riesgos necesarios para alcanzar tus metas y vivir tus sueños.

Cuando sea el momento de tomar medidas, hay que recordar que siempre es mejor estar en la parte inferior de la escalera que quieres subir, que en la parte superior de una que no quieres subir.

  1. Estar ocupado no es lo mismo que ser productivo

Mira todos a tu alrededor. Parecen estar tan ocupados – corriendo de reunión en reunión y enviando correos electrónicos. Sin embargo, cuántos de ellos están realmente produciendo, realmente teniendo éxito en un alto nivel?

El éxito no viene de movimiento y actividad. Viene de estar enfocados en asegurarse que el tiempo se utiliza de manera eficiente y productiva. Se obtienen el mismo número de horas en el día como todos los demás. Hay que usar tu tiempo sabiamente. Después de todo, eres el producto de tu inversión de tiempo, no de tu esfuerzo. Asegúrate de que tus esfuerzos estén dedicados a las tareas que obtienen resultados.

  1. Eres tan bueno como las personas con las que te asocias.

Debes de tratar de rodearte de personas que te inspiren, que te hagan querer ser mejor. Y es probable que sí. Pero ¿qué pasa con la gente que te arrastra hacia abajo? ¿Por qué permites que sean parte de tu vida? Cualquier persona que te haga sentir sin valor, ansioso, o sin inspiración es perder tu tiempo y, posiblemente, hará que te parezcas más a él o ella. La vida es demasiado corta como para asociarse con gente como esta. Libérate.

  1. No decir SI a menos que realmente lo quieras.

Las investigaciones realizadas en la Universidad de California en San Francisco muestran la dificultad que se vive para decir NO, es muy probable que se experimente estrés, agotamiento, e incluso depresión, y todo esto hace que te sea difícil tomar las riendas de tu carrera. Decir no es sin duda un reto importante para muchas personas. No es una palabra poderosa a la cual debas tenerle miedo. Cuando es el momento de decir que no, evita usar frases como “No creo que pueda” o “no estoy seguro”. Decir que no a un nuevo compromiso hace honor a tus compromisos existentes y te da la oportunidad de cumplir con éxito.

  1. Renueva tu diálogo interno negativo

Cuando estás tomando las riendas de tu carrera, no siempre vas a tener a una porrista dándote ánimos. Esto engrandece los efectos de la duda. Cuanto más estés enfocado en pensamientos negativos, más poder les darás. La mayoría de nuestros pensamientos negativos son sólo eso – pensamientos, no hechos. Cuando te encuentres rumiando con cosas negativas y pesimistas tu voz interior te dice, es el momento de parar y escribirlas. Literalmente deja lo que estés haciendo y escribe lo que estás pensando. Una vez que has tomado un momento para frenar el impulso negativo de tus pensamientos, será más racional y lúcido una evaluación de su veracidad.

  1. Evita preguntar “¿Qué pasa si?”

“¿Y si?” son declaraciones que echan leña al fuego de la tensión y la preocupación, esto es perjudicial para el logro de tus objetivos. Las cosas pueden ir en un millón de direcciones diferentes, y cuanto más tiempo pasas preocupándote acerca de las posibilidades, menor será el tiempo que vas a pasar en la adopción de medidas para seguir siendo productivo. Preguntar “¿y si?” sólo te llevará a un lugar que no quieres. Por supuesto, la planificación de escenarios es una técnica de planificación necesaria y efectiva. La clave aquí es reconocer la diferencia entre la preocupación y el pensamiento estratégico acerca de tu futuro.

  1. Agenda en tu calendario ejercicio y horas de descanso

No puedo decir lo suficiente acerca de la importancia de la calidad del sueño. Cuando duermes, el cerebro elimina proteínas tóxicas de tus neuronas que son subproductos de la actividad neuronal cuando estás despierto. Por desgracia, el cerebro puede eliminarlos adecuadamente sólo mientras estás dormido. Así que cuando no duermes lo suficiente, las proteínas tóxicas permanecen en las células del cerebro, causando estragos al afectar tu capacidad de pensar – algo que ninguna cantidad de cafeína puede arreglar.

Tu auto-control, la atención y la memoria están reducidos cuando no obtienes suficiente – o el tipo correcto – de sueño. La falta de sueño aumenta los niveles de la hormona del estrés por sí sola, incluso sin un factor de estrés presentes – que son una principal causa de muerte de la productividad. La ambición a menudo te hace creer que tienes que sacrificar horas de sueño para mantener la productividad, pero la falta de sueño disminuye tu productividad a lo largo del día.

Un estudio realizado en el Instituto de Investigación del Este de Ontario encontró que las personas que hacían ejercicio dos veces por semana durante 10 semanas se sintieron más competentes socialmente, académicamente y atléticamente. También calificaron su imagen corporal y autoestima más alta. Lo mejor de todo, en lugar de los cambios físicos en sus cuerpos la positividad de la producción de endorfina con el ejercicio hizo toda la diferencia. Programa el ejercicio en tu agenda para asegurarte de que suceda.

  1. Buscar pequeñas victorias

Las pequeñas victorias pueden parecer poco importantes cuando realmente se está detrás de algo grande, pero las pequeñas victorias construyen nuevos receptores de andrógenos en las áreas del cerebro responsables de la recompensa y la motivación. Este aumento de los receptores de andrógenos aumenta la influencia de la testosterona, lo que aumenta aún más tu confianza y tu deseo de hacer frente a los retos del futuro. Cuando se tiene una serie de pequeñas victorias, el impulso en tu confianza puede durar meses.

  1. No busques la perfección

No establezcas la perfección como tu objetivo. No existe. Los seres humanos, por nuestra propia naturaleza, somos falibles. Cuando la perfección es tu objetivo, siempre te quedarás con una sensación persistente de fracaso que provocará el deseo de dejar o reducir tu esfuerzo. Acabarás pasando tu tiempo lamentándote por lo que no pudiste lograr y lo que deberías de haber hecho de otra manera en lugar de avanzar entusiasmado con lo que has logrado y lo que vas a lograr en el futuro.

  1. Enfócate en soluciones

El centro de tu atención determina tu estado emocional. Al fijarte en los problemas que enfrentas, creas y prolongas las emociones negativas que dificultan tu capacidad para alcanzar tus objetivos. Cuando te enfocas en las acciones que vas a tomar para mejorarte a ti mismo y tus circunstancias, se crea un sentido de eficacia personal que produce emociones positivas y mejora el rendimiento.

  1. Perdónate a ti mismo

Cuando tienes un desliz, es fundamental que te perdones y seguir adelante. No ignores cómo el error te hace sentir; simplemente no te revuelques en el. En su lugar, cambia tu atención en lo que vas a hacer para mejorar en el futuro.

El fracaso puede erosionar la confianza en ti mismo y hacer que sea difícil de creer que vas a lograr un mejor resultado en el futuro. La mayoría de las veces, los resultados del fracaso son la toma de riesgos y tratar de lograr algo que no es fácil. El éxito radica en tu capacidad de levantarse y dar la cara al fracaso, y no se puede hacer esto cuando se está viviendo en el pasado. Cualquier cosa que vale la pena lograr va a requerir tomar algunos riesgos, y no se puede permitir que el fracaso te impida creer en tu capacidad para tener éxito. Cuando vives en el pasado, eso es exactamente lo que ocurre, y tu pasado se convierte en el presente, evitando que te muevas hacia adelante.