Tendencia: Diez Pasos Sencillos Para Hacer Tus Sueños Realidad

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Foto: http://ninettenestadopuro.com/

Por: Katie Morton / 21 Octubre 2014 / HuffPost The Third Metric

Hace casi un año, me desperté antes del amanecer, como todos los días. Tenía el mismo ritual que sabía que me iba a poner en el camino hacia mis sueños.

El problema era que –y es uno grande—estaba persiguiendo el sueño errado. En ese tiempo trabajaba como asesora de vida y estaba pensando escribir una novela cuando me retirara. De hecho esto lo escribí a un amigo en un correo hace como un año, que escribiría novelas cuando me retirara y, no mucho tiempo después, mi negocio de asesoría fue desapareciendo. Aunque en ese momento no me gustó, mis oraciones habían sido respondidas. El Universo siempre nos apoya.

¿Hay algo más que quieras hacer “cuando te retires”? Si es así, hay una gran oportunidad de que lo puedas hacer AHORA –no en un tiempo muy lejano que tal vez nunca llegue.

No hay un lugar final para descansar cuando en esta vida estamos libres para hacer lo que queramos. Es imperativo asegurarnos de divertirnos, en el camino, o habremos desperdiciado todo en una pila de obligaciones.

Aquí te dejo 10 pasos fáciles para hacer tus sueños realidad –¡hoy!

  1. ¿Cuál es tu sueño?

Este es honestamente el paso más truculento. Nos complicamos demasiado, “¿Cuál es mi propósito en la vida?” y luego comenzamos a sudar frío.

Comienza con algo fácil. ¿Qué te hace sentir bien? No necesitas decidir cada cosa en este mismo instante, sólo comenzar a recolectar ideas de tu vida que te hagan sentir entusiasmo y que abran posibilidades. Escríbelas. Sólo harás esto para rastrear un poco lo que tu sueño de vida será.

Cierra tus ojos y deja que emerjan las imágenes. Imágenes que vienen a mi mente tienen sol y escenarios naturales. También la idea de estar calientita en un suéter cómodo y dando sorbos a mi café mientras que sonrío a mi laptop. (Así estoy ahora). Soy escritora, así que tengo el compromiso de escribir todos los días. Un día tendré mi propia casa de playa. ¡Esto quiero!

  1. Decídete y cree.

Muchos de nosotros elegimos sueños deliciosos e inmediatamente comenzamos furiosamente a ver todos los detalles en nuestra lista de las cosas que no podemos hacer, o no haremos, o que no debemos, o no funcionarán para nosotros. ¡Para con esto!

Si hubiera una palabra tanto para decidir como para creer de un solo golpe, ésta sería compromiso. Tienes que comprometerte a tu sueño. No sólo lo pongas en una caja y cierres la tapa, nunca verá así la luz del día. Tienes que sacarlo y acariciarlo… todos… los días. Sácalo, juega con él, dale algo de aire.

Decisión + Creer = Compromiso

Decide que quieres que tu sueño se realice. De verdad. Cree que sucederá y que puede suceder. De verdad. Esta es la salsa mágica que te ayudará a lanzar tu sueño en la realidad. Si no te decides y crees, comprometiéndote pues, bueno… como dijo Henry Ford, “Si crees que puedes o crees que no puedes – tienes razón”.

  1. Libera el miedo.

Este siguiente paso no es un evento de una sola vez. Probablemente es algo que vas a tener que enfrentar muchas veces, cada vez que notes que estás atorado y que haz detenido tu momentum hacia delante.

Escondemos el miedo bajo la logística, todo el tiempo: “Oh, no tengo tiempo para ir tras un sueño, ¡necesito el dinero!” Si, seguro. Levántate más temprano pues.

“Bueno, ¡no tengo tiempo!” Si, seguro. Levántate más temprano.

“¡Pero estaré agotado!” Mira, el año pasado, cuando me levantaba temprano, era una pequeña batalla. Siempre me sentía como si fuera un acto de heroísmo levantarme de la cama.

Todo está en la actitud. Dicho esto, decidí tomármelo a la ligera y despertarme con emoción a escribir todos los días. Decidí que no será algo difícil. Decidí dormir lo que necesito, y no ser tan dramático y tomarlo como un sacrificio.

Elige la actitud correcta. Libera el miedo. Repite.

  1. ¡Acción!

¡Al fin! Finalmente la parte donde HAREMOS algo.

Descubre qué es lo que necesitas HACER para que tus sueños se realicen. Luego, hazlo. Cada día. Para sumarse al paso número cuatro, toma acción todos los días.

  1. Ámate.

Es realmente fácil perder el hilo en el frenesí de todos los días. Sólo ve más despacio, pisa el freno, relájate. Escucha.

Toma tiempo en soledad, en silencio todos los días –otra vez, que sea temprano en la mañana si es necesario—para reflexionar, leer, escribir, y para escucharte pensando. Date tiempo y espacio para sentir tus sentimientos y organizar tus pensamientos para que puedas estar en contacto con tus propias necesidades y deseos para tu vida.

  1. Utiliza el éxito de otros como inspiración.

Cuando notas a alguien más afortunado, practica decirte a ti mismo, “¿Sabes qué? ¡Yo también quiero eso! ¡Voy a descubrir cómo y hacer que suceda!

Si queremos que nos sucedan cosas buenas, tenemos que parar de juzgar a los demás negativamente por las buenas cosas que ellos traen a sus vidas. Juzgar y criticar a los otros es un fácil desgaste de energía. Me voy a arriesgar y diré que la mayoría de la gente que juzga a otros negativamente por sus éxitos no se dan cuenta que lo hacen, o no se dan cuenta que no hay nada de errado en hacerlo.

Vi un comentario en Facebook el otro día que decía básicamente que todas las personas ricas son ladrones, mentirosos codiciosos y que todas las personas pobres son generosas y te darían su ropa si la necesitas. Bill Gates ha donado $26 BILLONES a causas filantrópicas. Yo prefiero imaginar que todo el bien que el dinero de Bill está haciendo en el mundo que considerar por un segundo aceptar la playera olorosa de algún tipo.

En lugar de ser el Sr. Juzgón, usa a los demás como inspiración: ve lo que quieres y descubre cómo hacerlo realidad. Cuando pintas a todos los ricos con una sola brocha (mala) vas a repeler el dinero siempre. El dinero no está pintado con cualidades buenas o malas. Es sólo dinero. Te ayuda a vivir cómodamente. Acéptalo sin hacer juicios de valor bizarros.

  1. Mira los errores como lecciones, no como una excusa para darte por vencido.

Esto me sucedió el año pasado cuando mi negocio de asesoría iba a la quiebra: entré en pánico y luego me di por vencida. Lo    que estuvo bien, porque me di cuenta que, después de todo, la asesoría no era mi sueño en la vida.

Cuando las cosas no iban bien, no pensé “Es sólo un tropiezo en el camino, voy a arreglarlo”. En su lugar, pensé en todas las horas y los días que pasé en el caos administrativo: las páginas de internet que desarrollé, la tarea exhaustiva de escribir ofertas, y los PDFs que creé, y luego me di cuenta que esto no era mi sueño. Odiaba esa cosa.

Sólo me gustaba escribir.

No aprendí la lección rápidamente. Pasé mucho tiempo diciendo “Yo soy una calamidad”, y sintiendo pánico por el dinero, y por encontrar un trabajo, y generalmente pasando mi tiempo en pánico. En caso de que no haya quedado claro: yo entraba en pánico.

Me tomó realmente mucho tiempo para ver simplemente mis errores como lecciones. Pero en lugar de esto, hice todas las cosas que antes le enseñaba a la gente a no hacer. Cuando cometes un error, éste no es una reflexión sobre ti o tu carácter. Sólo son datos sobre lo que debes hacer después.

Finalmente, después de cerrar un año de pánico seguido de complacencia. ¡Estoy de vuelta!

  1. Valora las decisiones pequeñas.

La decisión de levantarte temprano cada mañana es una gran decisión. Las decisiones pequeñas pasan todos los días, cuando veo el reloj. ¿Me despierto, o me quedo en la cama?

Cada pequeña decisión, cada pequeña cosa que hacemos, importa

Porque lo que haces determina en lo que te conviertes. Y en quien te conviertes significa ya sea tu éxito para alcanzar tus sueños o tu fracaso. Elige sabiamente.

  1. No dejes que ganen los malos hábitos.

Es muy fácil echarle la culpa a nuestras vidas pequeñas, nuestras minúsculas crónicas de fracaso de nuestros malos hábitos. Nos quedamos atorados en sillón para los maratones de TV. Nos atoramos en las cajas de pizza y las bolsas de papitas y algunos de nosotros (ejem…) incluso nos atoramos en el hábito (y luego fuera del hábito y luego en el hábito otra vez) de beber vino para “relajarme” cuando las cosas están duras.

Luego gastamos toda nuestra energía preciosa en BASURA como tratar de perder peso o romper estos malos hábitos. Lo que piensas es lo que tienes. Si pasas tu tiempo obsesionado con tus malos hábitos, toda tu vida será una tarea monumental para tratar de bajar una colina mientras haces resistencia, seguida de pequeñas bajadas cuando te das por vencido.

Y sí, hablo desde mi experiencia. Digo esto con la más alta bondad y respeto hacia mi y hacia ti: BUSCA UNA VIDA. Sólo cuando nuestros hábitos se interponen en el camino de nuestra vida y nuestros sueños estaremos comprometidos para cambiar la curva, ahora agobiante, de los hábitos molestos. Sueña en grande, toma acción, preocúpate por tus hábitos otro día, por ejemplo cuando te prevengan de levantarte temprano.

Oh, y vuelve al número 3: libérate del miedo. Usualmente nuestros malos hábitos no son nada más que un intento para escapar del miedo, pero luego nos caemos en un agujero EN EL miedo cuando hacemos cosas que son auto-destructivas para escaparnos. Libérate del miedo, no lo trates de evitar o adormilar; así no funciona.

  1. Cree en que el Universo es amigable.

Te dejaré con esta cita:

“Y, cuando quieras algo, todo el universo conspirará para ayudarte a lograrlo”. –Paulo Coelho, The Alchemist

A la luz de esta cita, es posible que resumamos este escrito en dos o tres pasos: 1. Sueña en grande. 2. Actúa consistentemente. 3. Asómbrate mientras el Universo conspira para ayudarte a alcanzar tu sueño.

Link: http://www.huffingtonpost.com/katie-morton/10-easy-steps-to-making-y_b_6014030.html?ncid=fcbklnkushpmg00000030