9 formas fáciles de relajarse después de un día loco y ocupado

Sabes de esa sensación cuando estás recostada en el sofá después de un día ocupado, tratando de relajarte – y de repente la ansiedad se asoma en tu cabeza? La carrera en tu mente haciendo inventario de todas las cosas que no hiciste hoy y tienes que hacer mañana.

 

Ciertamente, eso no tiene nada de relajante!

 

Y esto es importante, porque establece la pauta para una noche de descanso que es esencial para una vida sana. Después de todo, relajarse es crucial para la atención y el manejo del estrés, y también forma el camino para disfrutar de una buena noche de descanso.

 

Sé que probablemente estés pensando pero, ¿cómo se supone que pueda conseguir ocho horas de descanso cuando tengo pendientes por hacer, terminar trabajo pendiente, ver programas de televisión para ponerme al día, y tengo ropa que lavar?

Escúchame. Hay cosas simples que puedes incorporar en tu rutina nocturna que te ayudarán a dormir más profundamente. De esta manera, cuando llegue la mañana, ya estarás lista para un nuevo día con una mente tranquila y un cuerpo descansado.

 

A continuación te compartimos nueve consejos nocturnos que te recomendamos hacer para preparar a tu cuerpo para el descanso:

 

 

  1. Dejar el trabajo en el trabajo mediante el uso de un mantra.

Antes de salir de tu oficina al hogar, asegúrate de que hayas terminado con las tareas clave del día. No querrás llevar el trabajo a tu espacio de relajación. En su lugar, escribe una lista de tareas pendientes para el día siguiente y así organizar claramente tus pensamientos y dejarlos en la lista – no en la cabeza.

En tu casa puedes hacer un espacio Zen, un lugar de serenidad y de paz, al hacer esto: cuando llegues a la puerta de entrada al final del día, toma la decisión consciente de dejar el estrés en el umbral en lugar de llevarlo a tu casa. Decirte a ti misma o incluso en voz alta: “. Yo dejo todo el estrés a partir de hoy aquí” hay que asegurarse de realmente decir esto antes de poner la llave  para abrir la puerta.

 

  1. Establecer una atmósfera para la noche.

Apagar las luces envía una señal a tu cuerpo para relajarse e ir a la cama. Así que en lugar de mantener las luces brillantes puedes atenuarlas cuando llegas a casa encendiendo algunas velas. Añadiendo luz suave y poniendo un poco de música relajante.

 

  1. Apaga todos los dispositivos de alta tecnología.

Tan pronto como te sea posible, apaga todos los aparatos electrónicos, incluyendo la televisión. Haz también el hábito de cerrar, cada noche, todos los medios de comunicación social y no abrir hasta después de que hayas iniciado un nuevo día de forma relajada. El Facebook, Pinterest, Instagram, Twitter y correo electrónico pueden esperar.

 

  1. Bebe un té calmante.

Las bebidas calientes alivian el cuerpo – y quien no se siente cómodo mientras está acurrucado en pijama con un buen libro y una taza de té caliente? Realmente es bueno relajarse antes de acostarse, te recomiendo beber té de menta y manzanilla.

 

 

  1. Tomar un baño desintoxicante.

Disfrutar de una ducha o baño caliente en la noche ayuda a cocer al vapor al estrés. Puedes mejorar aún más el baño mediante la adición de sales de Epsom, que ayudarán a desintoxicar el cuerpo. El agua debe estar lo suficientemente caliente para que te haga sudar, y así eliminar toxinas. Vierte dos tazas de las sales en el baño, apaga las luces, relájate y descansa.

 

  1. Aromaterapia.

El poder del aroma es profundo, y la respiración de un aceite esencial relajante puede aquietar tu mente y abrir espacio a tu corazón.

Algunos pequeños estudios han encontrado que el aceite esencial de lavanda es beneficioso para un número de condiciones, incluyendo el insomnio. Puedes poner unas gotas de aceite esencial de lavanda en tus sienes y muñecas antes de acostarte. También puedes poner una gota en tu almohada.

 

  1. Haz de tu dormitorio un santuario.

Para establecer cada noche un ambiente de serenidad y descanso a la hora de dormir, es esencial disponer de una cama que se sienta acogedora, almohadas suaves, mantas calientes, y una combinación serena de colores en tu dormitorio son una inversión que bien vale la pena. Tu lugar de sueño y descanso debe sentirse como un oasis.

 

  1. Practica ligeros estiramientos de yoga.

Simples posturas de yoga restaurativa y ligeros estiramientos ayudarán a tu cuerpo a relajarse después de la jornada. Una postura particularmente favorable para relajarse es la de niño. Acuéstate boca abajo en forma de curva en el suelo. Ahora, amplia tu aliento en la caja torácica y la espalda para una sensación de relajación. Puedes terminar con una posición hacia abajo, en la posición savásana con un poco de respiración profunda.

 

  1. Haz un escáner visual de tu cuerpo.

Ayuda a tu cuerpo a relajarse, a centrarse en sí mismo y en su centro del corazón. Acuéstate sobre tu espalda y escanea mentalmente de la parte superior de la cabeza hasta los dedos de los pies. Visualiza cada parte de tu cuerpo, deteniéndote en cualquier lugar que esté sosteniendo el estrés y el malestar y respira profundamente en esa zona. Cuando esa parte se relaja, sigue adelante. No juzgues a medida que escaneas – acaba por dar amor a tu cuerpo.

 

Programa estas prácticas diarias de autocuidado en tu calendario hasta que se conviertan en una parte necesaria y permanente de tu rutina.

 



 

Fuente:         mbg

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