7 decisiones que nunca lamentarás haberlas tomado

La vida se mueve a un ritmo cada vez más rápido. Las distracciones en el trabajo, actividades, y otros eventos nos impiden centrarnos en las partes más importantes de nuestra vida. La continua falta de iniciativa en ayudar a otros o a crear gratos recuerdos se están convirtiendo en una norma a seguir.

Pero la vida no tiene que ser tan complicada. Las decisiones que tomemos hoy crean los recuerdos que miraremos en el futuro. Un día, vamos a reflexionar sobre nuestras vidas, ya sea con una sensación de alegría o pesar. ¿Por qué no hacer algo hoy que pueda asegurarte una sensación de alegría?

 

Las siguientes son siete decisiones que nunca lamentarás haberlas tomado:

 

  1. Salir a caminar con alguien que amas.

Hay una unión que ocurre a nivel sentimental cuando se camina y habla con alguien que amas. Preocuparse desvanece y aparece la paz. El estrés se derrite y vuelve a aparecer la esperanza. La únicos paseos por los que te vas a arrepentir son los que no tomaste.

 

  1. Enviar una nota escrita a mano.

La gratitud es la llave que abre la alegría. Haz dado las gracias últimamente? El acto de enviar una nota escrita a mano muestra tu verdadera apreciación. Se necesita tiempo y esfuerzo, pero vale la pena. Cuando se dice gracias verbalmente, las palabras desaparecen tan pronto como salen de tu boca. Sin embargo, una nota escrita a mano es algo que se puede guardar y apreciar siempre.

 

 

¿Le haz enviado una nota de agradecimiento a un padre, maestro, entrenador, mentor, compañero de trabajo o amigo que te ha ayudado en el pasado? Nunca te sentirás mal por enviar a alguien especial una nota escrita a mano expresando lo agradecida que estás por él o ella y lo que él o ella ha hecho por ti.

 

  1. Sonreír.

Sonriendo se mejora la salud y el estado de ánimo y te hace más atractiva. Tu sonrisa es contagiosa, y te da la capacidad de mejorar los días de otras personas también. Nunca se sabe lo que la persona que te ve podría estar pasando, y aunque podría parecer como una cosa tan pequeña, tu sonrisa podría ser exactamente lo que necesita en ese momento. Da una sonrisa a tantas personas como te sea posible.

 

  1. Alentar a alguien.

La mayoría de las personas se enfrentan a circunstancias difíciles. La dificultad puede ser física, financiera, o espiritual, pero nadie las tiene todas juntas. Recordemos que, independientemente de lo que estés pasando, todos podemos dar un poco de aliento de vez en cuando.

Las palabras tienen poder. Unas sencillas palabras de aliento pueden significar el mundo para alguien en su momento de necesidad. Sé el animador que trae esperanza a alguien que ve la desesperanza. Dar aliento a los demás es algo de lo que nunca te arrepentirás.

 

  1. Compartir una comida con los amigos.

A lo largo de la historia, el acto de compartir la comida ha sido sagrado. Las relaciones se fortalecen en torno a una mesa, el pan se parte y se pasan los platos para compartirlo. Las conversaciones son más amenas, los lazos se fortalecen, y se forman gratos recuerdos.

¿Tiene amigos con los que te gustaría pasar más tiempo? ¿Qué pasa con las personas que no has visto por mucho tiempo, pero que aún extrañas? Nunca es demasiado tarde para fortalecer esos lazos o reavivar esas relaciones. Invita a tus seres queridos a compartir una comida. Es algo tan sencillo y efectivo.

 

  1. Hacer ejercicio.

La salud física determina tu calidad de vida. Si vives lo suficiente, sin duda te enfrentarás a desafíos físicos, pero el ejercicio te proporcionará la salud física y la fuerza para enfrentar lo que la vida te pueda traer en el futuro. Es posible que le temas al ejercicio al comienzo de la sesión, pero nunca te arrepentirás cuando lo hayas logrado.

No hay mejor momento que ahora para comenzar a hacer ejercicio!

 

  1. Llevar un diario de gratitud.

La investigación ha encontrado que la práctica de llevar un diario de gratitud conduce a una mejor salud y una actitud más positiva. También es un gran método para mantener un registro de las personas, las experiencias y cosas de las cuales aprecias y estás agradecida. Un diario de la gratitud es también un lugar ideal para reflexionar sobre la cantidad de cosas por las cuales puedes estar agradecida cuando la vida se pone difícil.

El acto de concentrarse en recordar de lo que estás agradecida hará que tu mente deje de centrarse en las cosas que le traen preocupación, ansiedad o miedo.

 

La vida es corta.

Llegarás al final de tu vida con remordimientos o con una vida llena de felicidad y grandes recuerdos? La elección es tuya y la hora de actuar es hoy.

Si hoy fuera el último día de tu vida, ¿qué harías? ¿A quién perdonarías o repararías una relación? ¿A quién le llamarías o pasarías tiempo? Sean cuales sean tus respuestas, lo puedes hacer hoy!

Ninguno de nosotros sabe cuánto tiempo nos queda, pero todos podemos elegir vivir hoy como si fuera el último día de nuestra vida, sin arrepentimientos.

 

 


 


 

Fuente:         mbg

                        mindbodygreen