COMO CAMBIAR UN HABITO POR ALGO BUENO

 

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Cómo la atención plena y una rutina gratificante puede ayudarnos a desarrollar buenos hábitos que duran.

 

¿Tienes un hábito que no se puede cambiar, no importa lo que has probado? Durante la última década, he trabajado como profesor, entrenador y consultor de empresas. El tema de lo que impulsa, sostiene, cambia internamente y socialmente me fascina. Puedo decir con absoluta confianza, que sé los pasos para cambiar un hábito para siempre. Estos cuatro pasos y todas las medidas son apoyados por la atención plena.

 

Paso 1: Atención plena

 

¿Cuáles son los hábitos? Los hábitos son conductas que se convierten en automático, ya que se han realizado con frecuencia en el pasado. Esta repetición o la automaticidad crea una asociación mental entre la situación (localización) y la acción (comportamiento).

 

La automaticidad es lo contrario de la atención plena. La investigación sugiere que el 45% de nuestros comportamientos se repiten casi a diario.

 

La atención plena es prestar atención en el momento presente. Cuando la atención está presente, podemos observar nuestros pensamientos, sentimientos, motivaciones, reacciones y respuestas con mayor claridad y sabiduría. Podemos hacer una pausa antes de reaccionar y elegir la respuesta adecuada para el momento en que nos encontramos.

 

Paso 2: Entrenar tu mente, cambiar tu comportamiento

 

Antes de que podamos cambiar nuestro comportamiento, tenemos que conocer a nuestro cerebro un poco mejor. Podemos trazar una experiencia desagradable en este proceso de cuatro pasos:

 

Situacional Pensamiento-sensación- Comportamiento

 

Situación – Tengo una reunión.

 

Pensé – “No me gusta esta reunión.”

 

Sentimientos – la ira, la frustración, la ansiedad

 

Comportamiento – voy a la reunión, pero me siento agitado y desprotegido todo el tiempo. Voy a la máquina de dulces justo después de la reunión y como un dulce bocado rico en alimentos grasos. Ahora, tengo la costumbre.

 

En mi trabajo con organizaciones, oigo el ejemplo anterior una y otra vez. Nos distraemos de los sentimientos desagradables eligiendo reactivar algo más agradable. Esta solución rápida es en última instancia, no gratificante, pero seguimos eligiendo automáticamente. Con la atención plena y ver nuestro hábito claramente, tenemos el poder para cambiarlo.

 

Paso 3: Poner en práctica una nueva rutina gratificante

 

Situación – Tengo una reunión.

 

Pensé – “No me gusta esta reunión, pero sé que es importante para mí estar allí.”

 

Sentimiento – Facilidad, alegría

 

Comportamiento – Voy a la reunión con una actitud de receptividad. También hago un plan para ir a dar un paseo después de la reunión como una recompensa.

 

Nos cambiamos nuestros hábitos cambiando nuestra rutina a uno nuevo gratificante.

 

Al mirar de cerca a nuestros pensamientos y cómo estos afectan a nuestro comportamiento, podemos cambiar nuestros pensamientos y también cambiar nuestra rutina por una recompensa a largo plazo. A menudo nos quedamos en un ciclo de patrones no saludables porque creemos que ellos nos están recompensando. Cuando miramos más de cerca, vemos que muchos de nuestros hábitos no son muy gratificantes. Un paseo es mucho más gratificante a largo plazo que el comer emocional.

 

Paso 4: Crear un plan de acción compasiva

 

Kristin Neff, autora de la auto-compasión, ha demostrado en su investigación que a menudo pensamos que necesitamos “ser rudos para ganarle a nuestros malos hábitos”, pero todo lo contrario es realmente lo cierto. La investigación muestra que cuando tenemos un pensamiento crítico, nuestro sistema nervioso entra en lucha / huida / congelación y desde este lugar sólo podemos responder desde nuestro cerebro reptil (estamos en modo de supervivencia). Desde un lugar de lucha / huida / congelación no somos capaces de ver la imagen más grande, ser creativa o compasiva hacia el factor de estrés percibido. La crítica nos hace sentir más ansiosos, más deprimidos, y con más miedo al fracaso. Sin embargo, la compasión es el antídoto a la crítica y en mi opinión el mayor motivador para el cambio.

 

¿Qué pensamiento negativo o crítico se interpone en el camino para la creación de esta nueva rutina?

 

“Nunca voy a hacer ejercicio.”

“No tengo la fuerza de voluntad.”

“Yo no tengo tiempo suficiente”.

“No soy lo suficiente buena para conseguir la promoción inteligente.”

 

Cómo sabemos que muchos de nuestros pensamientos no son ciertos, podemos cambiarlo por algo con más empoderamiento.

 

“Sé que con esfuerzo constante puedo encontrar tiempo para hacer ejercicio.”

“He tenido una semana difícil y aún no he terminado el proyecto pero tengo muy buenas críticas.”

“Yo soy muy inteligente y puedo hacer cualquier cosa que me proponga hacer.”

Fuera de los pensamientos críticos o compasivas, cuál es el tipo que te anima a seguir adelante? El pensamiento compasivo.

 

¿Notas la diferencia? Una vez que podamos ser compasivos en nuestro pensamiento, podemos averiguar el mejor siguiente paso que podemos tomar. Es importante entender que estás en la preparación para el cambio. Por ejemplo, si estás en el paso 3, es posible que todavía tengas cierta resistencia al cambio, porque te estás preparando y probablemente vas a entrar en acción dentro de un mes.

 

En tu camino para crear un cambio te invitamos a ser compasiva, a abrazar y aceptar dónde te encuentras. Sólo a partir de un lugar de compasión tus esfuerzos concluirán en buen término. ¿Cuál es el siguiente paso compasivo que puede aportar al cambio del día de hoy?


Fuente: mindful

Taking time for what matters