10 ESTRATEGIAS PARA PREVENIR EL CÁNCER DE MAMA

 

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En las mujeres, el cáncer de mama es la forma más común de cáncer y la segunda causa principal de muerte, después de las enfermedades del corazón. Hay diferentes tipos de cáncer de mama y cada uno es complejo. Afortunadamente, existen factores ambientales dentro de nuestro control que pueden ayudar a las mujeres a minimizar los riesgos a desarrollar cáncer de mama y otros cánceres, así como enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud. Sigue las siguientes 10 estrategias, que no sólo te servirán para ayudar a prevenir el cáncer de mama, sino también lo harán para proteger tu salud actual y futura.

 

1) Comer muchas verduras, setas y cebollas.

 

Una dieta rica en nutrientes G-BOMBS, protege contra muchas enfermedades crónicas, incluido el cáncer de mama. Los vegetales verdes y los champiñones son los más poderosos alimentos contra el cáncer de mama. Toma en cuenta que una dieta vegetariana no muestra  protección contra el cáncer de mama tanto como una dieta rica en verduras verdes, frijoles, champiñones, cebollas, moras, nueces y semillas. Es la densidad de los nutrientes fitoquímicos y la diversidad en la dieta, lo que ofrece la protección más dramática contra el cáncer, no sólo evitando  la carne o las grasas. Las verduras y las frutas se han asociado consistentemente en ayudar a disminuir el riesgo de cáncer de mama y mejorar la supervivencia de las pacientes de cáncer de mama. Las verduras crucíferas contienen compuestos contra el cáncer de gran alcance que detienen el crecimiento de las células y promueven la excreción del estrógeno.  Las Setas bloquean el crecimiento de tumores y contienen actividad anti-estrogénica- el consumo regular de setas- tan poco como una seta por día-  ha demostrado que disminuye el riesgo de cáncer de mama hasta en un 60-70%. Los compuestos orgánicos de azufre en las cebollas y el ajo también previenen el desarrollo de cáncer al desintoxicar los carcinógenos, deteniendo crecimiento de células cancerosas, y la prevención de tumores, como lo hace una transfusión sanguínea.

 

2) Consume una cucharada diaria de linaza molida o semillas de chía.

 

Las semillas de linaza y chía son las fuentes más ricas de lignanos, fitoquímicos con efectos anti-estrogénicos que también inhiben el crecimiento celular en tumores. De hecho, en un estudio de mujeres que fueron programadas para remover tumores de cáncer de mama, la mitad comió un muffin con linaza y la otra mitad comió un muffin normal al día, de 32 a 39 días hasta la cirugía. Se analizó su tejido tumoral, e incluso en este corto periodo de tiempo, hubo significativa apoptosis (muerte celular del tumor) y la reducción de la proliferación celular de las células tumorales en el grupo de las que comieron linaza.

 

3) Reducir el consumo de proteína animal.

 

El alto consumo de proteínas y productos lácteos especialmente, eleva los niveles sanguíneos de factor de crecimiento tipo insulina 1 (IGF-1), y elevados niveles de IGF-1, que se han asociado con un aumento en el riesgo de cáncer de mama en muchos estudios de consumo. Se ha relacionado el consumo elevado de pescado con las tasas más altas de cáncer de mama. Carcinógenos industriales y agrícolas, como las dioxinas, se acumulan en los tejidos grasos. El modo primario en que los seres humanos se exponen a estas sustancias químicas peligrosas son la carne, aves, pescado y productos lácteos.

 

 

4) No comas alimentos fritos o cocinar carnes a altas temperaturas.

 

Cocer al vapor, y hacer sopas de verduras deben ser los platos principales en tu menú. Cocinar en seco y a altas temperaturas producen compuestos potencialmente cancerígenos- la acrilamida (formada en los alimentos con almidón como las papas fritas) y aminas heterocíclicas (formadas en las carnes) el pollo cocido a altas temperaturas se sabe que contiene una amina heterocíclica llamada PhIP, que es un carcinógeno de cáncer de mama.

 

5) Elegir los suplementos sin ácido fólico sintético.

 

Asegúrate que tu multivitamínico y otros suplementos no contengan ácido fólico. También no uses la levadura nutricional fortificada con ácido fólico. El ácido fólico se encuentra en la mayoría de los multivitaminicos y vitaminas prenatales, y se asocia con un mayor riesgo de cáncer de mama, mientras que el folato de fuentes de alimentos naturales se asocia con la disminución de riesgos. Los vegetales verdes están cargados con ácido fólico (el real). Algo importante con relación a tomar suplementos:  Mantendrás niveles saludables de vitamina D y es recomendable tomar un suplemento de DHA + EPA diario. Tres cuartas partes de las mujeres que tienen cáncer de mama son deficientes de vitamina D, mantener niveles suficientes de vitamina D en la sangre pueden disminuir el riesgo de cáncer de mama hasta en un 45%. Un mayor consumo de ácidos grasos omega-3 se asocia con la incidencia reducida de cáncer. El EPA tiene efectos anti-inflamatorios y el DHA se ha encontrado que bloquea la angiogénesis tumoral y el crecimiento de células tumorales.

 

 

 

 

6) Ejercitarte al menos tres horas a la semana y mantener un cuerpo delgado con poca grasa corporal.

 

Un análisis de 73 diferentes estudios concluyó que las mujeres con altos niveles de actividad física redujeron el riesgo de cáncer de mama en un 25%. Mantener un peso saludable también es sumamente importante, ya que el 17% de los casos de cáncer de mama se han atribuido a la obesidad.

 

7) No bebas alcohol.

 

Más de medio centenar de estudios  que se han realizado, confirman los efectos del alcohol  en aumentar el riesgo de cáncer de mama. Incluso beber a la luz del día (una o menos bebidas alcohólicas al día) se asocia con un mayor riesgo; por ejemplo, los datos del Estudio de Salud de las Enfermeras sugirieron que las mujeres que consumen de 3 a6 bebidas alcohólicas aumentaron a la semana su riesgo de cáncer de mama en un 15% en comparación con quienes no consumen alcohol. En las sobrevivientes de cáncer de mama, el consumo de 3 a 4 bebidas alcohólicas por semana aumentaba el riesgo de contraer nuevamente cáncer en un 34%.

 

8) No fumar.

 

Los cancerígenos de mama se han identificado en el humo del cigarrillo, y se sabe que entran en el torrente sanguíneo a través de los pulmones y viajan al tejido mamario, poniendo a las  fumadoras en riesgo.

 

9) Limita tu exposición al estrógeno.

 

La exposición acumulativa al estrógeno es conocido por ser un factor de riesgo para el cáncer de mama. Como tal, las mujeres que han utilizado la terapia de reemplazo hormonal (TRH) están en riesgo, y el riesgo aumenta con el aumento de la duración del TRH. El uso de altas dosis de anticonceptivos que contienen estrógenos, también se asocia con un aumento de riesgo. Las mujeres también pueden estar expuestos a los estrógenos a través de la producción en exceso de tejido adiposo, o fuentes ambientales tales como productos químicos disruptores endocrinos (como BPA y f-talatos). Mantener un peso saludable y evitar los disruptores endocrinos, cuando sea posible, ayuda a limitar la exposición a los estrógenos. Además, una dieta rica en fibra a base de vegetales, reduce los niveles circulantes de estrógeno, porque la fibra se une a los estrógenos en el tracto digestivo, lo que acelera su retirada del cuerpo.

 

10) Tener bebés y cuidarlos todo el tiempo que pueda.

 

Tener hijos antes de los 24 años y tener varios hijos, son a la vez protectores contra el cáncer. La lactancia materna también contribuye a la reducción del riesgo, en parte por la reducción de estrógenos, una mayor duración de la lactancia materna confiere más protección.

 

El Nutritarian Women’s Trial, es un estudio a largo plazo (apoyado por la Oficina de Investigación de la Universidad del Norte de Arizona), que estará recolectando datos sobre miles de mujeres comprometidas con un estilo de vida saludable y rastreará sus parámetros de salud, incluyendo la incidencia de cáncer de mama a través del tiempo. Se alienta a las mujeres después de estas directrices contra el cáncer, a unirse a este proyecto incluyendo a aquellas que ya tienen un diagnóstico de cáncer de mama.

 


Fuente: Dr. Fuhrman

Smart Nutrition, Superior Health