8 ALIMENTOS QUE DEBES EVITAR A TODA COSTA

 

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Los científicos de alimentos están arrojando a luz información de alimentos cargados de toxinas y productos químicos, así como sustitutos simples para una dieta más limpia y una salud completa. Los expertos de las diferentes áreas de especialidad explican por qué no comen  ni comerán los siguientes ocho alimentos.

 

Comer limpio significa comer frutas, verduras, y carnes que se crían, cultivan, y se venden con un procesamiento mínimo. A menudo son orgánicos, y rara vez (o nunca) deberían contener aditivos. Pero en algunos casos, los métodos de los productores de alimentos de hoy en día no son ni limpios ni sustentables.

 

El resultado es el daño a nuestra salud, el medio ambiente, o ambos.

 

Así que decidimos tomar una nueva mirada a los alimentos a través de los ojos de las personas que pasan sus vidas descubriendo lo que es seguro-o no-comer.

 

Sus respuestas no necesariamente constituyen una lista de “alimentos prohibidos”. Pero tomar las alternativas sugeridas, podrían traerte una mejor salud y paz mental.

 

  1. El endocrinólogo no comerá: Jitomates de lata en conserva.

Fredrick Vom Saal, es un endocrinólogo de la Universidad de Missouri que estudia el Bisfenol-A.

 

El problema:

 

Los revestimientos de resina de las latas contienen Bisfenol-A, un estrógeno sintético que se ha relacionado con enfermedades que van desde problemas reproductivos, enfermedades cardíacas, diabetes y obesidad. Por desgracia, la acidez (una característica prominente de los jitomates) hace que el BPA se filtre en los alimentos. Los estudios demuestran que el BPA en el cuerpo de la mayoría de la gente suprime la producción de espermatozoides o causa daño cromosómico de los huevos de los animales. “Puedes obtener 50 mcg de BPA por un litro de jitomate, y eso es un nivel que afecta a las personas, especialmente los jóvenes”, dice vom Saal. “No voy a estar cerca de los jitomates en conserva.”

 

La solución:

Elije jitomates de botellas de vidrio (que no necesitan revestimientos de resina), tales como las marcas Bionaturae y Coluccio. También puedes encontrar varios tipos en cajas de Tetra Pak, como Trader Joe y Pomi. La exposición al BPA causa un daño permanente en la descendencia.

 

  1. El agricultor no quiere comer: Carne de ganado alimentado con Maíz.

Joel Salatin es co-propietario de Polyface Granjas y autor de media docena de libros sobre agricultura sustentable.

 

El problema:

 

La condición natural del ganado es comer hierba, no granos. Pero los agricultores de hoy en día los alimentan con maíz y soya, ya que engordan a los animales más rápido y así están listos para ir al matadero. Pero obviamente esta práctica genera más dinero para los ganaderos (y los precios más bajos en el supermercado) y como consecuencia significa mucho menos nutrición para nosotros. Un amplio estudio reciente realizado por el USDA y los investigadores de la Universidad de Clemson encontró que en comparación con la carne de ganado alimentado con pasto, esta es más alta en beta-caroteno, vitamina E, omega-3, ácido linoleico conjugado (CLA), calcio, magnesio y potasio; es menor en inflamatorios omega-6; y más bajas en grasas saturadas que se han relacionado con enfermedades del corazón. “Tenemos que respetar el hecho de que las vacas son herbívoras, y eso no significa darles de comer maíz y estiércol de pollo”, dice Salatin.

 

La solución:

Opta por carne de vacuno alimentado con pasto, que se puede encontrar en tiendas orgánicas. Por lo general está etiquetada como orgánica, ya que la norma así lo exige, pero si no ves la etiqueta, pregunta a los empleados de la tienda.

 

  1. El toxicólogo no comerá: Palomitas de Microondas

Olga Naidenko, es un científico senior del Grupo de Trabajo Ambiental.

 

El problema:

Los productos químicos, incluido el ácido perfluorooctanoico (PFOA), están en el revestimiento de la bolsa, son parte de una clase de compuestos que pueden estar vinculados a la infertilidad en los seres humanos, según un reciente estudio de la UCLA. En las pruebas con animales, los químicos causaron cáncer de hígado, testículos, y de páncreas. Los estudios demuestran que el microondas hace que los productos químicos se vaporicen y migren a tus palomitas. “Se quedan en tu cuerpo durante años y se acumulan allí”, dice Naidenko, por lo que los investigadores se preocupan de que los niveles en los seres humanos puedan acercarse a las cantidades que causan cáncer en animales de laboratorio. DuPont y otros fabricantes se comprometieron a eliminar el PFOA en 2015 en virtud de un plan voluntario de la EPA, pero millones de bolsas de palomitas de maíz se vende entre ahora y entonces.

 

La solución:

 

Cocinar granos orgánicos de maíz de la manera pasada de moda: en una sartén. Para ricos aromas, puedes añadir la mantequilla orgánica o condimentos secos, como el eneldo, copos de vegetales, o mezcla de sazonador vegetal, aceite de coco. Si aún comes palomitas de microondas, no estás tomando plenamente consciencia de las consecuencias a tu salud.

 

  1. El Director de la Granja de no coma papas, sino son orgánicas-Jeffrey Moyer es el presidente de la Junta Nacional de Estándares Orgánicos.

El problema:

Las hortalizas de raíz absorben herbicidas, pesticidas y fungicidas que terminan en el suelo. El caso de las más populares hortalizas; son las papas, tratadas con fungicidas durante la estación de crecimiento, luego rociadas con herbicidas para matar las bacterias fibrosas antes de la cosecha. Después de que están desenterradas, las papas son tratadas una vez más para evitar que germinen. “Intenta este experimento: Compra una papa convencional en una tienda, y trata de que germine. No lo hará ,dice Moyer, quien también es director de la granja del Instituto Rodale (también propiedad de Rodale Inc., la editorial de Prevención). “He hablado con los productores de papa quienes dicen que nunca comerán las papas que venden”. Tienen parcelas separadas donde crecen papas para su consumo personal, sin todos los productos químicos “.

 

La solución:

Comprar papas orgánicas. Lavarlas no es suficientemente bueno si estás tratando de eliminar los productos químicos que han sido absorbidos en la carne. Consejo de presupuesto: Las papas orgánicas son un poco más caras que los papas convencionales.

 

  1. El experto en pesca, no comerá el salmón criado en granja,

Dr. David Carpenter, director del Instituto para la Salud y el Medio Ambiente de la Universidad de Albany, publicó un importante estudio en la revista Science sobre la contaminación en el pescado.

 

El problema:

La naturaleza no tiene la intención de que el salmón sea criado en corrales y  alimentado con soya, y plumas de pollo hidrolizadas. Como resultado, el salmón de granja es más bajo en vitamina D y más alto en contaminantes, incluyendo carcinógenos, PCBs, y pesticidas, tales como dioxinas y DDT. Según Carpenter, los peces más contaminados provienen de Europa del Norte, que se puede encontrar en los menús americanos. “Se puede comer una de estas cenas de salmón cada 5 meses sin aumentar el riesgo de cáncer”, dice Carpenter, cuyo estudio en 2,004 pescados de contaminación tiene una amplia atención de los medios. “Es tan malo.” La Ciencia preliminar también ha vinculado el DDT a la diabetes y la obesidad, pero algunos nutricionistas creen que los beneficios de los omega-3 superan los riesgos. También hay preocupación por el alto nivel de antibióticos y pesticidas utilizados para tratar estos peces. Cuando comes salmón de cultivo, recibes los mismos fármacos y productos químicos.

 

La solución:

Opta por el salmón silvestre de Alaska. Si el paquete dice fresco del Atlántico, ha sido cultivado en granjas. Es mejor buscarlo en tiendas orgánicas ya que en el supermercado prefieren vender el  Salmón del Atlántico silvestre. Cultivado contra vs Salmón salvaje: ¿Es saludable el pescado de su supermercado favorito?

 

  1. El Especialista en Biotech, no quiere comer soya convencional -Soya GMO sin fermentar – Michael Harris es especialista en biotecnología que ha dirigido varios proyectos en el sector de la biotecnología incluidos los de los alimentos genéticamente modificados. Ha sido consultor, gerente y director de empresas como de xenón Pharmaceuticals y Genon Corporation.

 

 

 

 

 

El problema:

Los alimentos transgénicos son una causa de gran preocupación debido a la manipulación del ADN y el código genético que incluye las transferencias de una especie a otra. La soya fermentada es la única apta para la alimentación humana y casi el 90% de la soya en el mundo está modificada genéticamente, si no estás segura que las fuentes sean orgánicas, los problemas de salud a largo plazo son inevitables, sobre todo porque se ha encontrado que la soya afecta el equilibrio hormonal e incluso causar cáncer.

 

La solución:

Revisa las etiquetas para asegurarte que la soya no es un -GMO y sea orgánica y nunca consumir fuentes no fermentadas. Si es posible, tener el contacto de la empresa para saber exactamente dónde se obtuvo la soja que no sea GMO.

 

  1. El experto en alimentos orgánicos no comerá: Manzanas convencionales

Marcos Kastel, un ex ejecutivo de la agroindustria, es codirector del Instituto Cornucopia, un grupo de investigación agraria y  política que apoya los alimentos orgánicos.

 

El problema:

Si las frutas de otoño celebraran un concurso de la fruta “más rociada en pesticidas,” las manzanas ganarían. ¿Por qué? son injertadas individualmente (descendientes de un solo árbol) para que cada variedad mantenga su sabor distintivo. Como tal, las manzanas no desarrollan resistencia a las plagas y se rocían con frecuencia. La industria sostiene que estos residuos no son dañinos. Pero Kastel responde que es de sentido común minimizar la exposición, al evitar los productos más rociados, como las manzanas. “Los trabajadores agrícolas tienen mayores tasas de muchos tipos de cáncer”, dice. Y un número creciente de estudios están empezando a vincular una carga corporal más alta de pesticidas (de todas las fuentes) con la enfermedad de Parkinson.

 

La solución:

 

Comprar manzanas orgánicas o manzanas de un agricultor que confía!


Fuente: eat local grown