El efecto del aspartame en tu cerebro

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La controversia siempre ha rodeado al endulcorante artificial Aspartame, lo que no es muy conocido es que actualmente se encuentra en más de 6000 alimentos. Aquí queremos examinar los efectos que tiene en nuestro cerebro.

La Food and Drug Administration (FDA) aprobó el uso de aspartame en los 80’s y desde entonces sentó lo que consideraron una ingesta diaria recomendada de no más de 50mg por kilogramos de peso corporal. Esto significa que un adulto que pese 65kg no debería consumir más de 3,250mg de aspartame al día. Si consideramos que una lata promedio de refresco de dieta contiene aproximadamente 180mg de aspartame, lo que significa que el límite “seguro” de la FDA es equivalente a aproximadamente 21 latas de refresco de dieta al día!

La pregunta es, ¿El aspartame es seguro para nosotros, a cualquier nivel? Por décadas ahora los investigadores han resaltado que el aspartame puede ser responsable por dolores de cabeza, pérdida de memoria, cambios de humor y hasta depresión. Existen suficientes quejas de consumidores y evidencia anecdótica para respaldarlos. Para empezar, más del 75% de todas las reacciones adversas a un amplio rango de aditivos alimenticios que se han reportado a la FDA tienen que ver con el aspartame. Estos problemas reportados incluyen dolores de cabeza, migrañas, problemas de visión, depresión, dolores de articulaciones, insomnio, palpitaciones cardiacas y espasmos musculares.

Investigaciones recientes de la Universidad de Dakota del Norte se han dedicado a probar los límites seguros del aspartame consumido en periodos de tiempo cortos. Descubrieron que consumiendo sólo la mitad de la ingesta diaria “segura” recomendada por la FDA, el aspartame causó cambios neuroconductuales alarmantes, que incluían deterioro cognitivo, ánimo irritable y depresión. Este estudio se llevó a cabo reclutando a 28 alumnos de universidad sanos por un estudio ciego de 4 semanas. Los participantes fueron alimentados con 3 comidas y 2 snacks diarios por 8 días. La comida se medía para contener ya sea niveles altos de aspartame (25mg/kg de peso corporal/día) o un nivel menor de aspartame (10mg/kg de peso corporal/día). Pasando los 8 primeros días, los participantes entraron a un perido de limpieza y luego cambiaron a la otra dieta de tratamiento. Los alimentos que incluían aspartame incluían yogurt, helado, gelatinas y jarabes, refrescos y postres. Algunas de las conclusiones de este estudio se sintetizan aquí:

El aspartame causa deterioro cognitivo. Los investigadores concluyeron que las habilidades de orientación espacial se redujeron significativamente en los participantes después de su dieta alta en aspartame, en comparación con su periodo de baja ingesta de aspartame. De hecho, dos de los participantes tuvieron deterioro clínicamente significativo de orientación espacial después de consumir dietas altas en aspartame. Además otros dos estudiantes experimentaron deterioro en la memoria. Esto va de acuerdo con un estudio anterior en el que 90 estudiantes universitarios que consumían aspartame regularmente reportaron lapsos de memoria más largos que los de los estudiantes que no consumían el químico.

El aspartame provoca depresión y estados de ánimo irritables. En el estudio de Dakota del Norte, ningún estudiante reportó signos de depresión después de haber consumido la dieta baja en aspartame. Sin embargo los estudiantes se deprimieron significativamente más después de haber consumido la dieta alta en aspartame. Además, después de haber consumido la dieta alta en aspartame, 3 de los participantes mostraron signos de depresión clínica leve a moderada. Los participantes mostraron más irritabilidad después de haber consumido la dieta alta en aspartame. Los investigadores creen que estos resultados fueron consistentes con un estudio anterior cruzado doble-ciego, al azar relacionado al aspartame. En este estudio había 40 participantes con depresión y 40 participantes que no tenían depresión, a los que se les dio comidas aún más altas en aspartame (30mg/kg de peso corporal al día) o azúcar glass. Sorprendentemente, tuvieron que parar el estudio antes de tiempo por varias reacciones adversas graves que sufrieron los participantes deprimidos que consumieron aspartame.

¿Cómo afecta el aspartame al cerebro? Estos investigadores notaron que es de hecho la constitución química la que es parcialmente responsable por sus efectos en el cerebro. El aspartame es metabolizado para generar ácido aspártico (conocido como un neurotransmisor excitatorio), fenilalanina y metanol. El metanol, conocido también como alcohol de madera, se descompone en el cuerpo en un formaldehido. Otros investigadores encontraron una relación entre los aumentos sustanciales de fenilalanina y ácido aspártico y reducciones en la producción de dopamina y serotonina, posteriores a la ingestión de aspartame. Estos investigadores señalan que hay relativamente muy pocos estudios clínicos hasta hoy que miden los efectos neuroconductuales del consumo de aspartame a corto plazo. Se necesita más investigación, especialmente sobre los efectos a largo plazo del consumo diario de aspartame.

¿Cómo podemos evitar el aspartame? Hoy en día el aspartame se encuentra en tantos productos de uso común que cada vez se vuelve más difícil evitarlo por completo. Se encuentra más comúnmente en refrescos de dieta, avena instantánea, yogurt, chicles, dulces y aguas saborizadas sin azúcar, mezclas de chocolate caliente, pudines, aderezos de ensaladas, helados e incluso en vitaminas para niños y otros productos.

Tenemos que leer meticulosamente las etiquetas de todos los alimentos empacados especialmente si eres una de las millones de personas que son sensibles al aspartame. Necesitamos evitar esos pequeños paquetes en los restaurantes. El aspartame se vende bajo los nombres de “NutraSweet”, “Equal” y “Spoonful”. En lugar de eso prueba la stevia. Es un endulzante completamente natural que se hace directamente de las hojas de una planta nativa de Sudamérica. También se le conoce como “hoja dulce” u “hoja de azúcar”. La stevia no contiene calorías. Lo mejor es elegir el producto verde, menos procesado, que es la stevia en su forma natural, en lugar de su forma procesada blanca. También puedes utilizar miel y xilitol como buenas alternativas naturales.
Fuente: The Open Mind