Si no tienes chía en tu despensa corre a comprarla

Siempre me entra la duda sobre los suplementos de moda, los productos que se vuelven famosos de la noche a la mañana, o que pretenden ofrecer grandes beneficios a la salud. Sin embargo, la reciente tendencia de consumir semillas de chía no me ha decepcionado.

 

Decidí incorporar la chía en la rutina alimenticia de mi familia, ya que ayuda en la pérdida de peso, y reduciendo los niveles de glucosa, que beneficia a los diabéticos. Toda mi familia se ha beneficiado de su adición a nuestras comidas, y mi esposo descubrió que la chía lo ayudaba a reducir sus antojos de cosas dulces. Mucha gente consume la chía antes de una comida para disminuir el hambre, y para mí se ha convertido en un gran aditamento para mis bebidas en el desayuno. Me siento llega de energía, satisfecha y despierta después de un gran vaso.

 

Aunque no soy una corredora de largas distancias, recargarme con chía es mucho mejor que con carbohidratos o bebidas energizantes para mejorar el desempeño atlético para eventos de resistencia. Los estudios han demostrado que los grandes efectos benéficos de los omega-3, como los que se encuentran en la chía, han ayudado a aquellos que sufren de desórdenes emocionales. Un análisis meta de pruebas que incluían a pacientes con desórdenes depresivos y bipolares graves, proporcionaron pruebas de que los omega-3 en la chía reducen los síntomas de la depresión. También, los ácidos grasos de los Omega-3 incrementan la función cerebral y disminuyen la depresión. Así que, como ves, incorporar chía en tu dieta regular ayuda no sólo a tu salud física sino también a tu salud mental.

 

El consumo diario óptimo de chía es cuatro cucharadas al día, pero te recomiendo llegar a esa cantidad gradualmente, empezando por una cucharada al día. Agregar sólo dos cucharadas de semillas de chía a tu dieta diaria te proporciona aproximadamente 7 gramos de fibra, 4 gramos de proteína, 205 miligramos de calcio y unos excelentes 5 gramos de omega-3. La chía contiene tanto fibra soluble como insoluble, lo que trae grandes beneficios. Es por eso que la semilla se expande cuando está en líquidos sin perder nada de su contenido de fibra.  Si consumes 4 cucharadas diarias de chía, estás ingiriendo 14 gramos de fibra. En comparación, un paquete entero de avena contiene sólo 4 gramos de fibra.

 

A pesar de que consumimos mucho salmón, nadie en mi familia es muy adeplto a tomar suplementos de aceite de pescado como una fuente de grasas saludables. Como la chía es una fuente muy estable de ácidos grasos omega-3, la usamos regularmente para complementar nuestra dieta. Con tan sólo 3 ½ cucharadas de chía obtenemos los mismos omega-3s qque una pieza de salmón de 900g.  Además, las chías se pueden moler y usar como una alternativa de harina para los intolerantes al gluten.

 

Normalmente la chía se consume en bebidas o licuados, pero si no la quieres usar en una bebida, también es fácil espolvorearla en tu avena, o directamente en tus comidas, o en tu yogurt. La chía tiene un sabor neutro, así que va con todo. Y, como extra, las semillas de chía pueden ser almacenadas por largos periodos de tiempo en tu refrigerador o alacena sin echarse a perder, lo que ayuda a ahorrar dinero cuando las compras a granel.

 

Fuente: MindBodyGreen