9 tips para llegar a tu peso saludable, Y quedarte ahí!!!

La gente me pregunta todo el tiempo cómo permanecer en una dieta. Entonces les digo que mejor se concentren en aprender cómo hacer cambios en su vida. Para cambiar la forma en la que comes, primero tienes que cambiar tu forma de pensar acerca de la comida. Aquí hay algunos tips para empezar:

1. Date cuenta de por qué quieres cambiar. El deseo (y no el miedo) es lo que motiva.

¿Quieres vivir una larga y saludable vida con un compañero muy amado, ser un mejor padre para tus hijos, tener más energía y entusiasmo cada día? Conectarte con este deseo y visualizar sus resultados – diariamente- ayudará a que se manifieste en el cuerpo.

2. Revisa tus pláticas contigo mismo.

Tendemos a hablarnos a nosotros mismos de forma negativa, y a señalar lo que no está funcionando. ¿Por qué no, en lugar de decirte a ti misma, “No estoy lo suficientemente flaca” o “Nunca voy a caber en esos jeans”, di “Estoy trabajando en ser más sana cada día” o “Me siento mucho mejor cuando como vegetales”.

3. Sigue a tus antojos por comida de confort (pero no los dejes ser dueños de ti)

Tu cuerpo no está diseñado para necesitar chocolate; está diseñado para necesitar carbohidratos, proteína y grasa. El hecho de que interpretes un antojo como “Necesito chocolate” puede deberse a tu relación con el chocolate. Como una prueba, ¿Puedes recordar algún momento memorable en el que había chocolate? ¿Puedes recordar cómo te sentías en ese momento?

Eso es lo que se te está antojando: la sensación – y te conectaste al chocolate para llegar ahí. Yo lo llamo “seguir el hilo rojo” hasta la sensación, y este proceso se puede adherir a todas tus experiencias de comida de confort. ¿Que si puedes disfrutar un chocolate? Claro, una porción menor y más sana, pero “disfruta” la memoria antes.

4. Haz los cambios uno a la vez.

El cuerpo ama la estructura y la confianza, porque significan seguridad, así que no lo cambies todo de un jalón. Escoge un solo hábito para enfocarte a la vez. Por ejemplo, reemplaza tu cereal de desayuno lleno de azúcar por avena. No trates de cambiar todas tus comidas. O podrías agregar a tu rutina una caminata diaria, en lugar de cambiar tu rutina semanal de ejercicios por completo. Ya que uno de esos hábitos entre en automático, agrega uno nuevo.

5. Date tiempo para una pausa.

Darte algunas pausas durante el día es importante para conectarte con tu cuerpo. Asegúrate de tomar el tiempo suficiente para tus comidas y de sentarte para comer. Esto ayuda a darle a tu mente y cuerpo la habilidad para realmente masticar y absorber tu comida y sentirte satisfecho. Comer mientras haces otras cosas (como en tu escritorio, o mientras manejas) sólo te hará sentir como si no hubieras comido nada, lo que sólo hará que abuses de la comida más tarde.

6. Sé responsable.

Sé dueño de tus elecciones, incluso cuando sean o no lo que “deberías de haber hecho” o “querías hacer”. Cuando tomas la responsabilidad por tus elecciones, en lugar de hacer excusas, discutir o avergonzarte de ti mismo, puedes moverte más rápidamente hacia adelante, tomando mejores decisiones en un futuro.

7. Primero toma agua.

  • Cuando te levantes en la mañana, toma un vaso lleno de agua – preferiblemente a temperatura ambiente o tibia – es mejor para el cuerpo. Este sencillo hábito limpiará y llenará de vigor tu sistema interno para llenarte de energía y darte una sensación de bienestar para empezar el día con el pie derecho.
  • Media hora antes de comer, toma un vaso lleno de agua. Cuando hidratas tu sistema intestinal, absorbes mejor la comida, lo que te ayuda a sentirte más saciado y evita que comas de más.
  • Antes de que reacciones ante un antojo, toma un vaso lleno de agua; muchas veces el antojo de azúcar es causado por deshidratación.

8. No escatimes en las comidas. Tienes que comer más, no menos, para perder peso saludablemente.

Crea un ritmo de tres comidas saludables al día. Estamos diseñados para sobrevivir, así que cuando nos restringimos comida durante el día, estamos mandando un mensaje de hambruna al sistema que puede causar una reacción de “festín” más tarde. Comer de menos también causa la tentación de sobre-botanear.

9. Come más verdes.

Proponte llenar la mitad de tu plato durante la comida, la cena y hasta el desayuno (si se te antoja) con vegetales verdes: crucíferos (berza, bok choy, brócoli, coles de Bruselas) y con hojas (arúgula, escarola, espinaca, lechugas) para alimentar tu metabolismo y tu saciedad, y también tu percepción.

Cuando vemos menos de lo normal en nuestro plato, tendemos a estar preocupados de que nos dará hambre. Nuestra percepción de lo que es suficiente está basado en una referencia visual. Tendemos a “comer con los ojos”. Así que asegúrate de que tus ojos vean un plato lleno de comida hermosa, deliciosa, saludable y buena para tu salud.

 

 


 

Fuente:MindBodyGreen