CÓMO  DEJAR DE  LIMITARTE  Y VIVIR UNA VIDA PLENA

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“Sólo  puedes  crecer si estás  dispuesto  a  sentirte  incómodo y  molesto  al intentar  hacer algo nuevo.” ~Brian Tracy

Nos gusta  estar  en  nuestra  zona  de  confort y eso no es  tan bueno. Es  seguro, pero si permanecemos ahí por  mucho  tiempo nos  empezamos  a sentir  enjaulados.  Ninguna criatura salvaje es feliz  en  una jaula, y todos  los  seres humanos  somos criaturas salvajes  de  corazón.

Sin duda, nos  sentimos  cómodos y nos reconforta el estar bien  alimentados, vestidos, seguros y amados.  En  mi opinión,  en  este mundo  que  no  nos  ofrece ninguna garantía  ni  seguridad se  supone  que  debemos  buscar,  luchar  y  comprometernos.

Como un  animal  enjaulado, tendemos  a  deprimirnos  cuando  vivimos  en  un entorno muy  seguro. “La  Seguridad” no  ofrece ningún desafío, crecimiento y ninguna  novedad. Sin  esas  cosas  es  como  irnos secando  y  empezar  a morir por dentro, viendo  mucha  televisión, comiendo comida chatarra, siendo  insensibles.

¿Podría ser  esta  la causa de  la depresión  en  países del primer  mundo, debido  a que  en  nuestras vidas no enfrentamos los desafíos necesarios para  crecer?

Todos necesitamos ejercitarnos  para estar sanos.  Los  músculos necesitan  entrenar  para ser  fuertes. ¿Nuestros  corazones y  mentes también necesitan desafíos para trascender?

Si  lo que  necesitas  es  ampliar  tu zona de  confort, a continuación  algunas  opciones que te  ayudarán  a hacerlo:

  1. Sé  sincero: Hazte  las siguientes  preguntas.  Establece claramente  qué es la verdad para ti. ¿Qué piensas?  ¿Qué sientes? ¿Qué  quieres?   ¿Qué es práctico para ti? ¿Qué es  verdadero?   La  verdad puede  ser difícil de enfrentar, pero  te pondrá en tierra firme. Y  podrás caminar seguro  en  tierra firme.   Por ejemplo, ahorita podrías estar  en  la  mentira  de  “me  falta poder para hacer cambios”.

 

  1. El cambio es posible: Todos podemos hacer cambios. Puede ser  que hayas  tenido  una vida brillante y extraordinaria en el pasado,  pero la puedes tener otra vez. Realizando cambios  y probando  cosas nuevas. Cuando lo decidimos somos víctimas,  y eso es una mentira. Simplemente  no es cierto. Es  como  cuando estamos enfermos,  es duro  el proceso  mientras  estamos ahí pero cuando sanamos esa mentira no existe más.

 

  1. Los  cambios son incomodos, y está bien:   No  son  sin riesgo. No podemos permanecer  en nuestra  zona  de confort y crecer al mismo tiempo. El crecimiento implica sentirnos incómodos. Inclusive es  sentirnos realmente  mal. Hazlo de  todas maneras.  La  única  forma de conseguir que nuestra  zona  de  confort sea más  grande  es hacer  las cosas  fuera de ella  hasta  que  no  tengas  miedo y una vez que lo  consigas repetirlo otra vez.

 

  1. Los cambios  ocurren paso a paso: Los cambios pueden parecer enormes  cuando se empieza, pero son sólo una serie  de pequeños  pasos. Son  tan sólo un pequeño conjunto de acciones. Son  la suma  de  las acciones que hacemos,  día a día. Un ligero  cambio  de  trayectoria  es  un  enorme  cambio  en el tiempo. No  es algo  que ocurra  de  una sola vez.

 

  1. Estudia las posibilidades: Cada día, escribe una lista de pasos que te llevarán hacia  la dirección que deseas  ir, donde incluyas: Opciones que  te  ayudaran a ampliar  tu vida, soluciones,  una lista de los “puedo  hacer”. Te aseguro que  no necesitaras guardar  la  lista. Las cosas buenas aparecerán y se  irán  amontonando una sobre otra!

 

  1. Toma  un  pequeño riesgo  al  día: Establece  un pequeño riesgo. Compromete  a hacerlo. Esto  significa  que  lo  tienes que hacer. Dijiste  que  lo ibas a hacer; y lo estás haciendo! Puede  ser que  no sea  la acción  “correcta”, pero es  irrelevante. Es lo que elegiste  para probar.

 

  1. Cada acción es un experimento: Ningún pequeño riesgo  va  sin pagar  un precio, pero así  es la vida, y estamos aprendiendo. Cada acción te  enseñará algo. Por ejemplo,  cuando  éramos estudiantes; nos tomó tiempo  sentirnos cómodos  con  las  fallas  que  surgían  mientras estábamos “aprendiendo a  aprender”.   La escuela de la vida  es la mejor y  la  más dura  maestra. Pero hoy puedes elegir esta escuela.

 

  1. La valentía  es más importante que  el éxito. Como Brené Brown  dice, “Ser valiente es más importante  que ser exitoso”. Puedes  ponerlo en tu  mente  y será  verdad.  Tomar pequeños riesgos nos hace sentirnos vivos.  La palabra  “miedo”  es una  falsa trampa.

 

  1. El riesgo desarrolla la resistencia:    Ganamos resistencia mediante la práctica de la realización de riesgos, y en  su defecto, repetirlos las veces que sea necesario. Es  la  forma en que  ejercitamos el  músculo emocional. Sin duda,  puedes llorar, compartir  tus  humillaciones y  frustraciones con alguien de tu confianza,  sal y realiza el  siguiente paso.  Al ser valientes   se  siente miedo y  del bueno.  Puede ser,  que en este momento, te  atrevas a  hacer lo que tanto temes sabiendo que serás rechazado. Pero  puedes  abrirle la  puerta a la gente más cercana a ti y  dejarlos entrar. Puedes crear  tu mundo  un paso a  la  vez, es  atemorizante pero también es emocionante. Los colores son más brillantes en el límite de la zona de confort. Los miedos son  falsos  dragones custodiando  el oro.   Pueden  parecer reales esos dragones, pero  realmente lo único real es el  oro.