LA DIETA CONSCIENTE ¿CÓMO BAJAR DE PESO CAMBIANDO TUS PENSAMIENTOS?

Image

 

La dieta consciente -cómo bajarde peso cambiando tus pensamientos

La comida es mucho más que sólo nutrición. Se trata de los amigos, de los recuerdos, el amor y la vida. Es una experiencia que se puede degustar, razón por la cual es tan complicado para la gente estar a dieta. Y realmente, ¿por qué nunca se quiere renunciar a todo el placer por algunos kilos de más? Y la respuesta es “no”. Si realmente se quiere bajar de peso y no recuperarlo, si realmente se quiere vivir una vida más saludable y estar feliz haciéndolo, entonces habrá que hacer algo más que reducir las calorías. Es necesario cambiar nuestra relación con la comida.

Cuando se hace esto, nos damos cuenta que no sólo perdemos peso y limpiamos las toxinas, sino que transformaremos nuestra vida de una manera esclarecedora y desclarecedora.

La comida es un reflejo de nuestra vida. ¿Cómo está ligada la comida al estado de ánimo y cómo está ligado el estado de ánimo a la forma de comer? Al eliminar toxinas de nuestra dieta, se eliminan también las toxinas del resto de nuestras vidas. La gente tóxica se aleja de nosotros, como las pulgas de la cintura. Nos damos cuenta que las relaciones se van y que el trabajo que tanto nos estresa se aleja. Nos daremos cuenta que la dieta no es una proposición de un todo o nada. En su lugar, es un estilo de vida que se puede realizar de un bocado a la vez. También se pueden tomar pausas y detenernos cuando lo consideremos necesario. Porque es nuestra vida y en ella estamos actuando.

De cierta manera, se puede ver la alimentación consciente como una forma de meditar. Cuando meditamos utilizamos nuestra respiración como un lugar de concentración, la dieta consciente utiliza la comida como una manera de tomar consciencia de las distracciones que están minando nuestro cuerpo y felicidad. Es por eso que nos desagrada tanto el término dieta. En realidad, es más un estilo de vida para disfrutar. Cuando adoptamos un enfoque real a la manera de alimentarnos, no sólo se puede perder hasta un 15% de grasa corporal, sino que también se pierde peso mental y espiritual que nos frena a vivir más apasionadamente, más activos, más llenos de vida, sin tener que renunciar a la hamburguesa del fin de semana o la cerveza que tanto

 

disfrutamos. Pero no te lo tomes tan en serio. Hazlo por ti mismo. Mete el dedo del pie al agua y verás qué sientes. Te sorprenderás al darte cuenta que en vez de meter el dedo quieres bucear y transformar tu vida de un bocado a la vez:

  1. Antes de ordenar, tomate un momento y piensa en qué es lo que realmente te apetece comer. Date cuenta qué hay detrás de tus antojos. Cómo están tus emociones. Puedes ignorarlos fácilmente y sumergirte en la dulzura y placer de un helado o morder la jugosa y deliciosa hamburguesa pero pronto podrás relacionar qué comiste con cómo te sientes. Incluso puedes encontrarte diciéndote a ti misma “Nada sabe tan bien como estar delgada”. Y no se trata de ser la supermodelo flaca. No lo es. Se trata de encajar en el cuerpo que se nos dio, de tal manera que puedas estar orgullosa de ti misma siendo talla 6, o talla 12, o hasta talla 18.
  2. Ama completamente a tu comida. La comida es una experiencia. Es mucho más de lo que pones en tu boca. Es nuestro entorno, el servicio, los olores, es incluso la gratitud de los que dan y los que reciben en cada comida. Así que tómate el tiempo durante la comida para disfrutar de los cinco sentidos. Tomate un tiempo para oler, tocar, saborear, ver y escuchar. Haz una pausa para disfrutar de tu comida en cada nivel. Esto hará de tu comida una experiencia profunda y más apasionada.
  3. Pon atención a tu respiración mientras comes. Cuando reduces la velocidad, te abres. Te vuelves más consciente de tu cuerpo y del cómo este responde a la comida que estás experimentando. Así que haz una pausa en cada bocado y pon atención en tu respiración mientras comes. Deja que el estrés y el pánico se vayan. Si te sientes abrumada en medio de la comida, para y respira lenta y profundamente. Sé consciente de tu estómago, de cómo se expande y se contrae.
  4. Llévatela tranquila con la espiritualidad. No importa que tan espiritual puedas sentirte, el cuerpo sigue siendo un esclavo de los impulsos por sobrevivir en los que nos han mantenido vivos durante cientos de miles de años. Reconoce que tu cuerpo es increíblemente bueno para procesar el azúcar. (Y SI, todos los carbohidratos básicamente son azúcar). Así que mientras no sea necesario cortarlos por completo, solo ten en cuenta que el placer se obtiene comiendo pasta y pizzas y se debe en parte porque tu cuerpo está deseando una explosión de azúcar, así como la acumulación de grasa que el cuerpo ya sabe que tendrá. Sólo piensa antes de comer. ¿Azúcares, harinas y arroz blancos? Saben deliciosos y nos proporcionan comodidad, pero también nos proporcionan kilos y energía de más, conocida como grasa. Elimínalas de tu dieta y te darás cuenta de lo fácil y sencillo que es crear una nueva belleza propia consciente.